La Audiencia de Alicante ha sentado en el banquillo este martes a un hombre acusado de robar y violar a la dueña de un bar de Monóvar (Alicante) para quitarle el dinero que llevaba en ese momento al banco. Restos de ADN en un vaso de agua fue la prueba que llevó a la Guardia Civil hacia el acusado, un camerunés con antecedentes por otros robos, y que pudo ser detenido dos años después de los hechos. El juicio ha quedado visto para sentencia en la Sección Décima, donde la Fiscalía reclamaba la pena de 17 años de prisión por los delitos de robo con violencia y de agresión sexual.
Source: Malaga 2