EE.UU. designará la semana que viene al Grupo Wagner, el ejército privado de mercenarios que sirve a Vladímir Putin en la guerra de Ucrania, como «organización criminal transnacional». Así lo anunció este viernes John Kirby, portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, que defendió que Wagner «supone un riesgo transcontinental» y le acusó de seguir un «patrón de actividades criminales graves». La designación correrá a cargo del Departamento del Tesoro, que tendrá como consecuencia la imposición de sanciones tanto a Wagner como a sus redes de apoyo en los continentes en los que opera. «Con estas acciones, y otras que vendrán, nuestro mensaje para cualquier empresa que considere dar apoyo a Wagner es el siguiente: Wagner es una organización criminal que está cometiendo atrocidades y abusos de derechos humanos y trabajaremos sin descanso para identificar, exponer y atacar aquellos que ayuden a Wagner», dijo Kirby. Las sanciones congelarán cualquier activo que los miembros de Wagner tengan en EE.UU. e impedirá a compañías o individuos estadounidenses realizar transacciones con la organización. Noticia Relacionada estandar Si Un jefazo del Grupo Wagner huye a pie a Noruega y pide asilo Javier Ansorena Andréi Medvedev lideraba una unidad en el frente encarnizado de Donetsk, en el este de Ucrania Wagner está teniendo un protagonismo destacado desde el comienzo de la guerra de Ucrania, que cumple un año a finales del mes que viene, y solo ha crecido en los últimos meses. Su líder es el oligarca ruso Yevegni Prigozhin, apodado ‘el chef de Putin’ porque su compañía de catering -uno de sus muchos negocios- organiza las recepciones oficiales del presidente ruso. El ejército de mercenarios ha participado en conflictos en todo el mundo -desde Siria a varios países africanos- y fue llamado por Putin al frente ucraniano. Según los datos de EE.UU., Wagner tiene 50.000 combatientes en Ucrania: 10.000 mercenarios y 40.000 convictos, reclutados por Prigozhin en las cárceles de Rusia para engrosar sus filas. Reconocimiento de Moscú Moscú ha tardado casi un año en reconocer que Wagner participa en su agresión contra Ucrania, algo que admitió a comienzos de este año el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, al calificar a sus combatientes como «héroes». Todavía no reconoce que soltó a convictos para ir al frente, aunque ha quedado de manifiesto tras condecorar a uno de ellos en diciembre.Sus integrantes pelean en algunos de los frentes más encarnizados, como el de Bajmut, donde según EE.UU. Wagner ha perdido miles de hombres en los últimos meses. Pero Washington también ha reconocido que son más efectivos que los integrantes del Ejército ruso, que se ha visto plagado de problemas de logística, preparación, coordinación y moral desde el principio de la guerra. De hecho, Kirby aseguró que la inteligencia de EE.UU. ha detectado fricciones entre Wagner y el Ejército ruso. «Wagner se está convirtiendo en un centro de poder que rivaliza con el Ejército ruso y otros ministerio rusos»; dijo . También defendió que el Ministerio de Defensa tiene «dudas» sobre el reclutamiento de convictos. Esas fricciones se han visto en las críticas de Prigozhin a los líderes militares rusos y en sus quejas de que los combatientes de Wagner deberían recibir mejor equipamiento militar y contar con más autonomía para llevar a cabo sus operaciones en Ucrania. Prigozhin ha acusado al Ejército ruso de no mantener suministros adecuados por «burocracia interna y corrupción». Además de las sanciones a Wagner, EE.UU. también publicó imágenes conseguidas por su inteligencia que muestran envíos de armamento por parte de Corea del Norte a Rusia a través de vías férreas, algo que ya denunció mes pasado. Los trenes transportaban artillería para ser usada por Wagner, según Washington.
Source: ABC